Un conocido silogismo dice: el cáncer es una enfermedad, el zodíaco tiene cáncer, el zodíaco está enfermo. Podríamos también decir: muchas personas tienen cáncer, el cáncer no es contagioso, no me voy a enfermar de cáncer.
Ambos silogismos aunque cumplan con la regla de los mismos, no se sostienen por la lógica de la razón. Pero mientras el primero resulta obviamente absurdo y todos aseguramos que el zodíaco no está enfermo, el segundo aunque carece de cierta lógica porque no sólo nos enfermamos de lo que es contagioso, nadie se animaría a afirmar que no se va a enfermar de cáncer.
Y es realmente así. El cáncer es una enfermedad de alta frecuencia en nuestra época, que abarca todas las edades y que sigue teniendo una gran mortalidad. Sin embargo el temor a enfermar de cáncer no se explica por su gravedad o por su enigmático origen. Hay otras enfermedades graves y mortales como la diabetes y las cardiopatías que no generan ese temor. Es cierto que hoy se sabe que nuestro organismo produce células cancerosas todo el tiempo y que son destruidas por el sistema inmunitario, ¿por qué a veces falla, las células se reproducen y dan origen a la enfermedad? Esta realidad física tiene una significación que no es ajena a lo que el cáncer genera.
¿Por qué todas las personas tienen ese irracional miedo a enfermar de cáncer? ¿Qué puede el psicoanalisis aportar al respecto? Si además nuestra teoría afirma que el temor es la contracara del deseo, las cosas se complican más aún, porque tendríamos que preguntarnos ¿qué deseo habita en nuestro inconciente que nos puede llevar a enfermar de cáncer?
La investigación psicoanalítica ha avanzado mucho en ese sentido y hoy hay firmes propuestas para comprender este fenómeno.
La predisposición universal, sostenida por un importante punto de fijación compartido es una de esas propuestas.
El cáncer es además la única enfermedad en la que una parte de nosotros, células vivas se desarrollar de manera anárquica e independiente. ¿Cuál será el significado de ese comportamiento somático alterado? ¿Qué estará expresando esa parte de nosotros que desea esa existencia independiente?
Gracias a la investigación psicoanalítica podemos trabajar en psicoterapia con un paciente que lo padece. Pero no sólo abordando las significaciones comunes a otras enfermedades como el miedo a la muerte, la angustia de castración, la negación, la omnipotencia o la vulnerabiladad. También podemos abordar el mensaje que la enfermedad contiene y trabajar con sus significados específicos.
La psicoterapia del paciente con cáncer es además una experiencia muy singular. El modo específico de la transferencia contratranferencia difiere notoriamente de otras patologías y guarda relación con el tipo particular de conflicto inconciente que el cáncer representa y cómo ese conflicto modifica el funcionamiento del Yo.
La formación que he realizado y el análisis de estos pacientes me han aportado una valiosa experiencia clínica que deseo trasmitir. Por tal motivo la actividad Científica Abierta del mes de noviembre estará dedicada a este tema. Creo que es de enorme importancia para todos los terapeutas. Para algunos tal vez el inicio de definir una elección de Especialización, para otros un aporte a su práctica clínica, porque ¿quién puede asegurar que ninguno de sus pacientes enfermará de cáncer?
Gladys Tato