Conceptos Fundamentales
Primera Parte
A los autores psicoanalíticos posteriores a Freud se los considera genéricamente como pos freudianos. No obstante la diversidad teórica que proponen, todos se basan en diferentes lecturas de Freud. Esta diversidad hace necesario precisar muy bien los paradigmas que sostienen sus teorizaciones, qué aspectos de Freud desarrollaron o modificaron, qué grado de coherencia teórica y utilidad clínica tienen sus propuestas y cuáles son los conceptos fundamentales del vocabulario con que las expresan.
Como decía Freud sólo la técnica es psicológica la teoría no. Motivo por lo cual también importa conocer los otros autores de los que se nutren.
Veremos entonces en dos portadas, los conceptos fundamentales de la teoría del Dr. Luis Chiozza que es nuestro principal referente, trasmitidos a nuestro particular estilo e iremos integrando algunos aportes producto del trabajo y la experiencia de todos estos años.
Las publicaciones de las dos primeras portadas, son una versión corregida que pertenece a las desgrabaciones de mis clases dadas desde los años 90-92, cuando inicié la Especialidad en nuestro medio.
El término “psicosomática”, aunque mantiene un uso popular, ha sido progresivamente desplazado de los trabajos científicos. Es un concepto multívoco que se lo utiliza con significados opuestos y contradictorios. Por ese motivo es hoy un concepto perimido, que ha sido sustituido por la definición de lo que cada disciplina científica y cada teoría entiende por “psicosomática,” evitando dar por sobreentendido que hablamos de lo mismo.
Todos somos seres “socio psicosomáticos”, tanto en salud como en enfermedad. Psicosomática no serían entonces algunas enfermedades, algunos pacientes o una especialidad, sería una concepción del hombre, un modo de ejercer las disciplinas que se ocupan de la salud.
Una definición de concepción integral de salud, exige también en consecuencia una definición de la concepción integral de enfermedad. No obstante definir enfermedad tampoco es sencillo. De un modo general, pero existencialmente contundente podemos decir que cada vez que “nos sentimos mal”, estamos enfermos. Esto no implica caracterizar la gravedad o la alteración del fenómeno, esto pretende centrarse en lo esencial, que siguiendo a Lain Entralgo, “enfermedad es la pérdida de un equilibrio armónico, que se percibe como malestar”.
Enfermarse es una cualidad expresiva humana. Si la consideramos una expresión psicológicamente comprensible, la definiríamos como un aspecto de la personalidad. A ese aspecto Chiozza le llama “sector patosomático de la personalidad”, porque no tiene el estatuto de estructura.
Todos somos un cuerpo que se puede percibir, poseemos la cualidad psíquica que nos permite comprender y por supuesto somos seres humanos que necesitamos de otros desde el inicio de la existencia. Lo social queda inaugurado con la propia concepción de la vida.
Las disciplinas de la salud, están sostenidas por:
- una concepción del hombre que llamamos Antropología
- una forma de entender el conocimiento, que llamamos Epistemología
- los desarrollos Teóricos y Técnicos de cada una.
- el particular modo de cada profesional de practicarla, es decir la identidad personal como sello de su rol.
Desde la perspectiva de trabajo que vamos a ir conceptualizando, lo primero importante es: ¿qué Concepción Antropológica pensamos que es útil para la práctica clínica? Para nosotros la del antropólogo español Laín Entralgo, quien define al hombre como una unidad armónica bio-psico-social y destaca que los trastornos que pueda padecer, no son en sí mismos ni psíquicos, ni físicos, ni sociales. Lo psíquico, lo físico y lo social es la cualidad expresiva de un desorden que afecta la totalidad del individuo.
Para él, la salud es el establecimiento de un “cierto” orden; la enfermedad es una situación de desorden y la cura nunca es la vuelta al orden del estado anterior, sino que es el restablecimiento de un nuevo orden que va a integrar de alguna manera el desorden de la situación de enfermedad.
Entonces si cada afección que nosotros catalogamos como física, psíquica o social, es la cualidad expresiva de un trastorno, ninguna disciplina trabaja con todo el trastorno, trabajan con una cualidad expresiva del mismo. Esta forma de comprender al hombre y a la enfermedad facilita el diálogo interdisciplinario, porque necesitamos complementarnos.
Esta complementariedad necesaria reformula la concepción de “causalidad”, y todo pasa a ser considerado “condición necesaria pero no suficiente”.
La medicina ha ido progresivamente dejando de usar el término: causalidad, para usar más adecuadamente: condición necesaria pero no suficiente. En el HIV, por ejemplo, el virus no es “causa” el SIDA, porque no siempre que hay contacto hay contagio, o sea no alcanza con que el virus esté presente para que aparezca la enfermedad. Incluso estadísticamente de cada 100 contactos sexuales con pacientes infectados o portadores el mayor porcentaje no se contagia.
Además está el gran desafío de enfermedades como el cáncer, en la cual no se puede hablar de “causa”, ni en el tan promocionado hábito de fumar. Todos conocemos personas ancianas que han terminado muriendo de vejez con el cigarro en la boca.
Decir que el cigarrillo hace mal es una cosa, adjudicarle directamente la producción de cáncer es otra cosa.
Las relaciones causales tienen que ver con las ciencias positivistas y para que una relación sea “causal”, se tiene que poder explicar cómo esa causa produjo ese efecto, se debe poder reproducirlo y tiene que repetirse siempre que la causa esté presente. Eso en sentido estricto, en positivismo, es causalidad.
La mayor parte de las veces asistimos a lo que se llama “fenómeno antecedente y fenómeno consecuente”, que por el hecho de estar habitualmente relacionados le damos el nexo de causalidad que no es lo mismo.
Concepción Epistemológica: ¿dualista o unitaria?
Para entender este aspecto debemos esclarecer un punto fundamental.
La conciencia percibe de manera dual, no tiene otra forma de ver la realidad.
La conciencia percibe la materia y comprende los significados. Y esa es su forma de aproximación al mundo. Cuando decimos que nos basamos en una epistemología unitaria, no estamos negando el dualismo de la conciencia, porque sería negar la cualidad de la conciencia.
Lo que estamos diciendo es que todo lo que existe, es algo que al mismo tiempo que somos capaces de percibirlo, podemos comprender su significado.
Como claramente lo expresa Luis Chiozza, en una Epistemología Unitaria “Psiquis y Soma son dos categorías de la conciencia que las separa como diferentes porque las percibe como diferentes”.
El ser humano es una existencia corporal: soma, que podemos percibir o sentir, que es una forma de percibir y una capacidad de comprender que llamamos: psiquismo.
Importancia del conocimiento biográfico. Para Freud todo síntoma era la expresión de algo actual y de una resignificación histórica. Tan grande era la importancia para él entre enfermedad y biografía, que al relato de sus casos clínicos se les llama “historiales”. El síntoma, la enfermedad es el “aquí y el ahora” de una particular historia.
En relación a la posibilidad de expresar un conflicto enfermándose orgánicamente, el médico alemán Wiezsaecker se preguntaba coincidiendo con Freud ¿por qué esta enfermedad y no otra en, este momento y no en otro?
La comprensión integral de un paciente está inseparablemente ligada de la Interdisciplina, pero si las ciencias de la salud, no se basan en una concepción, antropológica y epistemológica común, no se podrán practicar de un modo “biopsicosocial”. Para hacer esto posible debemos tener presente que las prácticas terapéuticas se sustentan en un corpus teórico que parte de una antropología latente que debe conocerse y explicitarse.
La Interdisciplina presenta numerosas dificultades que deben conocerse, para relacionarse evitando el funcionamiento en paralelo que domina la práctica clínica habitual.
La formación de los psicoterapeutas debería integrar alguna formación en estos conceptos, porque si la enfermedad se hace presente en la sesión es necesario escucharla desde algún marco referencial teórico, lo que no se puede es carecer de él.
¿Cuándo es que nosotros consideramos que la psicoterapia se transforma en una Especialización?: cuando el motivo de la demanda de tratamiento es por la situación de enfermedad.
Si un paciente está somáticamente enfermo y más aún si lo está gravemente, el psicoanálisis ha desarrollado estrategias que debemos conocer y aplicar, porque permiten abreviar el tiempo necesario para comprender y por lo tanto poder interpretar adecuadamente, dado que la interpretación es nuestro medicamento.
Para la mejor comprensión de estos conceptos fundamentales sugerimos completar la lectura de este artículo con la 1ª parte del libro Cuando El Cuerpo Habla. Los presentamos también resumidos en los Power Point que se publican en el link de Presentaciones.
En la próxima comunicación expondremos la segunda parte de los conceptos fundamentales.
Gladys Tato